El martes comienza la inspección ocular en la casa de la abuela de Loan Danilo Peña, el niño desaparecido hace dos años en Corrientes, como paso previo al juicio oral en un mes.
Sebastián Domenech explica que el tribunal recorrerá el lugar de los hechos, el camino de 576 metros al Naranjal y el hotel de 9 de Julio donde peritos y abogados tuvieron a niños testigos privados de libertad. Grabarán todo, medirán distancias y escucharán testigos bajo generales de la ley.
Destacan a los imputados más complicados: el matrimonio Pérez y Caillaba, desde cuya camioneta se detectó sangre humana masculina no identificada. Otras teorías como trata de personas fueron desestimadas por la jueza; queda sustracción y ocultamiento de menor, posiblemente por accidente ocultado por intereses económicos en terrenos.
Laudelina habló inicialmente de un desvío en el camino, apoyando la teoría del accidente, pero hay presiones. El juicio definirá responsabilidades entre Pérez, Caillaba, Miyapi, Fierrito Ramírez y Benítez, con penas de 5 a 15 años convenientes para no hablar.
Se cuestiona por qué ocultaron al niño en lugar de llamar a un hospital si fue accidente, y qué hacían fuera de contexto en la casa de la abuela.