La inflación de abril registró un 2,6%, por debajo del 3,4% de marzo y mejor de lo esperado (3,4%), con fuerte baja en alimentos y bebidas no alcohólicas al 1,5%, aliviando a millones de argentinos.
Es la más baja en cinco meses y primer escalón descendente tras pico en septiembre; sectores como transporte y vivienda subieron, pero alimentos impulsan la mejora. El gobierno celebra retorno al sendero decreciente pese a "intestos golpistas".
Proyecciones varían: Orlando Ferreres optimista, pero urge tendencia sostenida. Comparado con Latinoamérica, Argentina queda atrás de Chile (1,3%) o Uruguay (0,54%), pero lidera tras Venezuela.