La inflación de abril registró un 2,6%, por debajo del 3,4% de marzo y mejor de lo esperado, con baja fuerte en alimentos y bebidas no alcohólicas al 1,5%, aliviando a millones de argentinos que consumen básicamente esa canasta.
Es la más baja en cinco meses y marca el primer escalón descendente tras el pico de septiembre; el gobierno celebra el retorno al sendero decreciente pese a "intestos golpistas" de la política, círculo rojo y shock externo, según posteos de Javier Milei y Luis Caputo.
Proyecciones varían: Orlando Ferreres lo califica de "bárbaro" pero advierte de números complicados; comparado con Latinoamérica, Argentina queda detrás de Venezuela pero adelante de Chile (1,3%), Paraguay (0,8%) y Brasil, cuya inflación anual está en 4,8%, cerca de la norteamericana pese a elecciones.