Gabriel llevó a Leiva Joyas un anillo Bulgari con brillante, traba de corbatas europea y un Rolex Oyster Perpetual con malla Jubilee para venderlos y financiar un proyecto familiar de inversión.
Las piezas, usadas habitualmente y con valor sentimental, fueron tasadas considerando peso, estado, marcas y accesorios. El Rolex estaba impecable, funcionando con calendario, y el conjunto alcanzó 1.950.000 pesos, elevado a 2.000.000 pesos considerando papeles y estuche.
Gabriel elogió la experiencia en la joyería, destacando el trato y precio conveniente visto en TV, recomendándola para ventas de joyas y relojes.