Las golosinas importadas desde China, Japón y otros países asiáticos se volvieron furor en los kioscos de Argentina. Los chicos ya no eligen alfajores ni caramelos tradicionales y prefieren productos exóticos con sabores diferentes.
En un local especializado se encuentran gomitas pelables, ramen instantáneo, chupetines y golosinas con muñequitos coleccionables. Muchos productos vienen con etiquetas en chino o inglés y superan en precio a los locales.
Los clientes buscan sorpresas y diseños llamativos, aunque los sabores no siempre coinciden con el paladar argentino. El boom se viralizó en redes sociales.