En la estancia La Horqueta, cerca de Gastre en Chubut, el suelo se ha agrietado y emanan gases con fuego subterráneo que parece brasas.
El geólogo Andrés Folguera del CONICET explicó que no se trata de actividad volcánica, sino de turbales de vegetación seca que se prendieron fuego por la sequía y los incendios del verano.
Estos focos pueden mantenerse activos durante meses bajo tierra y convertirse en el origen de nuevos incendios cuando llegue el próximo verano.
El especialista advirtió que es un fenómeno a monitorear con atención en la región patagónica.