Faustino Oro, de 10 años, se convirtió en el segundo gran maestro de ajedrez más joven de la historia. El niño relató que comenzó a jugar durante la cuarentena cuando su padre le enseñó para que dejara de patear la pelota en el living de la casa.
Oro explicó que al principio le parecía aburrido, pero después de algunos meses le encantó y hoy prioriza disfrutar el juego por encima de ganar. Su apodo en redes es Chessy, mezcla de chess y Messi.
El joven vive en Europa para tener mayor competencia y mejores torneos. Sus padres dejaron todo para acompañarlo y él destacó que sin ellos no habría logrado el título. También recomendó a otros niños elegir algo que les guste y entrenar con esfuerzo.