Diego Latorre afirma que el fútbol de alto rendimiento es insalubre debido a la exigencia mental y física que implica jugar cada tres o cuatro días sin estar completamente recuperado.
El exfutbolista comparte una anécdota de su juventud cuando chocó contra un patrullero mientras leía la revista El Gráfico al volante, lo que le costó pasar horas en la comisaría y casi arruinar el bono de fin de año de los policías.
Latorre también habla de su matrimonio con Yanina, cómo el síndrome del jugador de fútbol afectó su relación y cómo ella evolucionó hacia el periodismo trabajando con Cristina Pérez.