La inflación de alimentos subió solo un 1,4% en mayo versus abril debido al derrumbe del consumo, con caídas del 5% en supermercados, almacenes y mayoristas según Essentia, y 4,6% en CAME durante los primeros cuatro meses del año.
El panel explica que la desaceleración no es por políticas exitosas sino porque "no se compra lo más esencial" ya que los salarios pierden contra la inflación general, dejando carnicerías vacías y gente sin almorzar.
Se mencionan 37.000 empleos perdidos solo en febrero, anécdotas de jubilados llorando en subtes pidiendo ayuda y trabajadores que no comen por falta de dinero, agravando la pobreza pese a la baja en alimentos.