Adriel Conde, 27 años oriundo de Santa Cruz, alquilaba un departamento en Maipú 872 de Retiro y adoptaba gatos por redes sociales para sacrificarlos, presuntamente para dar carne a personas en situación de calle o croquetas a la iglesia Nuestra Señora de las Victorias.
El caso se detectó cuando una vecina vio que un gato adoptado apareció muerto poco después; Conde grababa los sacrificios para venderlos en redes y aparentaba normalidad comprando fascículos de cocina e intentando estudiar chef o Derecho. Está prófugo, posiblemente en Patagonia, e imputable solo por maltrato animal no escarcelable de 15 días a 1 año.
Abogado proteccionista Marcelo Chumbita calificó a Conde de psicópata que se infiltraba en grupos de rescatistas e iglesias; mató un gato llamado Charlie frente a un nene de 10 años, pellizcándolo para que no contara, lo que podría agravar la causa con daño psicológico al menor. Critica la ley de 1954 insuficiente y la aceptación de patrocinio jurídico gratuito por la UBA pese a tener defensor oficial.
Vecinos de Retiro colocaron afiches en grupos de Facebook y protestaron frente al edificio; convocan marcha al Obelisco. Rodrigo Porto reportó preocupación en el barrio por este hombre que aparentaba normalidad pero era un asesino serial de gatos.