YPF decidió mantener el congelamiento de precios de combustibles con un aumento mínimo del 1% a partir de este jueves, pese a que el petróleo supera los 100 dólares por barril y los precios están 15% atrasados.
Horacio Marín explicó en redes sociales que aplican un "buffer de precios" por 45 días para evitar sobresaltos en los surtidores, evaluando después si trasladan ajustes al consumidor mientras el gobierno busca contener la inflación.
La suba impacta poco: la nafta súper pasa de alrededor de 2.000 a 20 pesos más, premium a 2.239, y llenar un tanque de 50 litros cuesta entre 100.000 y 111.000 pesos.
Los analistas ven la medida como política y buena para consumidores, pero mala para accionistas de YPF que pierden ganancias por el congelamiento.