Xi Jinping y Donald Trump llegaron a un acuerdo clave para impedir que Irán obtenga una bomba atómica, en un mensaje directo al régimen de los ayatolá durante conversaciones donde ambos líderes se mimaron mutuamente como socios estratégicos.
Xi Jinping elogió la sociedad entre China y Estados Unidos, afirmando que hacer China perdurable no es incompatible con "Make America Great Again", y Trump invitó a Xi a Estados Unidos en septiembre tras un discurso impresionante de ambos.
Panelistas destacaron la perfección de las paradas militares chinas, con soldados de altura idéntica seleccionados por casting, y un gesto amable de Xi al notar a Trump cansado subiendo escaleras al gran palacio.
El pacto podría tallar en otros conflictos como Taiwán, beneficiando la paz mundial y evitando que una "gripe" de ellos cause "pulmonía" en países como Argentina.