El presidente de Estados Unidos Donald Trump y su par chino Xi Jinping se reunieron en Pekín en la primera visita oficial en nueve años, con honores militares y cañonazos en Tiananmen.
Xi planteó superar la trampa de Tucídides para un nuevo paradigma de cooperación entre potencias, en medio de cambios sin precedentes. Trump destacó su fantástica relación y confianza en acuerdos sobre comercio, tecnología y seguridad.
Ambos líderes enfatizaron ser socios, no oponentes.