El entorno de Donald Trump y Xi Jinping describió su encuentro como histórico, con concordia y paz. Ambos mandatarios acordaron ayudarse mutuamente; Xi prometió ayudar a Trump a terminar la guerra de Irán.
Washington busca involucrarse en la independencia de Taiwan. Xi desplegó poder ante Trump, transformando rivales en socios pese a la histórica rivalidad entre China y EE.UU., con Rusia en otro lado.
En conferencia, Trump elogió la relación larga y efectiva con Xi, llamándolo gran líder. Xi respondió con respeto por el trabajo de China.