Donald Trump y Xi Jinping se reunieron en Beijing con conversaciones positivas; Trump invitó a Xi a Estados Unidos el 24 de septiembre.
Xi ofreció ayuda enormosa y dijo que negociaciones comerciales progresan, pero advirtió que Taiwán es 'línea roja' que podría causar conflicto.
Ambos mostraron buena relación pese a fricciones comerciales, tecnológicas y Taiwán. Xi señaló que gestionar Taiwán adecuadamente asegura estabilidad bilateral.