El megaoperativo Tormenta Negra de la Policía de la Ciudad desplegó más de 1500 efectivos en 11 villas porteñas como Villa 31, 1-11-14, Ciudad Oculta, Zabaleta, Los Piletones, Fátima, 15, Sildáñez, Barrio 20, Fraga y Carbonilla, con helicópteros equipados con cámaras infrarrojas y faros de búsqueda, drones, vehículo blindado y camión de monitoreo móvil. Clausuraron cuatro búnkers de narcotraficantes, secuestraron armas, drogas como 299 dosis de cocaína y 29 de marihuana, plata, tecnología robada como celulares y chips, y 155 vehículos irregulares entre 84 motos y 71 autos, muchos robados o sin papeles.
El comisario general Diego Casalo, jefe del operativo, confirmó en vivo 20 detenidos, varios con captura, y detalló el uso del blindado de la Superintendencia de Orden Urbano para ingresar a zonas conflictivas, aunque reportó control total del territorio gracias al despliegue permanente en barrios. En la 1-11-14 hubo gritos de resistencia pero se controló, y vecinos de bien celebraron la presencia policial que les brinda seguridad diaria.
Los operativos simultáneos en todas las villas impiden que las bandas se desplacen, atacando la comercialización de drogas que ahora usa repartidores para evadir presencia policial constante. Casalo anunció más operativos similares por decisión de autoridades, integrando agencias como AGC y PROCON para controles integrales de tránsito y espacios públicos.
Panelistas destacaron laberintos narco para drogas, armas y tecnología, complicidad estatal histórica en conurbanos, y destrucción por paco en la 1-11-14, con gente "zombies embarrados". Algunos guaridas fueron usadas por narcos detenidos o muertos, heredando dinastías criminales.