Un temporal de nieve paraliza Rusia con acumulaciones de hasta 100 centímetros en algunas zonas, complicando tránsito y cotidianidad.
Escuelas suspenden clases presenciales y pasan a virtualidad; equipos limpian calles totalmente blancas. Niños juegan pero hay riesgos por hielo y agua de deshielo.
El alcalde Alexei Romanov de Noriega alertó sobre peligros en esta ola polar.