Sabrina Olmedo, hija del ícono televisivo Negro Olmedo, se mudó a Miami hace casi 20 años por curiosidad como acuariana, sin visa inicial, probando seis meses que se extendieron; empezó vendiendo vestidos de novia de alta costura de 10.000 a 20.000 dólares y descubrió su talento actoral.
Trabajó en comercial con Lionel Messi, lo conoció con su familia humilde, y también con Chayanne; afuera de Argentina descubrió la fama de su padre, visto en VHS prohibidos en Cuba; da clases online de stand-up para todo el mundo y extraña comida argentina como milanesa y bife de chorizo.
Anuncia su show "Reculando sin GPS" el 14 de marzo en teatro de Miami Beach (89 y Collins), sobre cambios vitales, adolescencia y risoterapia; también vende real estate y tiene "Plaza Sabrina".
Extraña la calidez familiar argentina versus el appointment culture de Miami, pero ama la ciudad turística como South Beach.