Rusia atacó Kiev con más de 600 drones y misiles balísticos en las últimas 24 horas, destruyendo un edificio residencial y causando más de 20 muertos y decenas de heridos.
Los rescatistas trabajan entre escombros mientras vecinos lamentan la falta de distinción entre objetivos civiles como edificios, escuelas y supermercados. A pesar de rumores de fin de guerra, los bombardeos continúan con fuerza.
El conductor destacó que no es un terremoto sino un ataque masivo, y Ucrania enfrenta crisis de suministros de armas desde Estados Unidos.