Rodrigo Guadaleta, conocido como Vagoneta, revela detalles de su lucha contra el alcoholismo que superó hace casi 10 años gracias a Alcohólicos Anónimos. Cuenta cómo su familia lo confrontó tras recaídas constantes, con su hermano mayor llorando y diciéndole que su adicción impedía la felicidad familiar. Su padre y hermano lo recogieron del teatro para intervenirlo.
Describe el momento clave cuando, recién nacido su hijo, sintió que no podía sostenerlo por el temblor etílico, lo que lo llevó a arrodillarse pidiendo ayuda. En las reuniones conoció a ingenieros, artistas y famosos anónimos, todos lidiando con la misma adicción, enfatizando que nadie está exento y que se trata de una conducta crónica que requiere cuidado diario con lemas como "solo por hoy".
Guadaleta destaca anécdotas de infancia triste por la muerte de su madre a los 8 años, su entrada al teatro como válvula de escape, y carrera en Jaimitos y shows interactivos como Fotonovela. Comparte chistes de su carpeta mágica, habla de conexión con el público en Mar del Plata, fotos con fans y rol social del humor inspirado en Beto Brandoni y Olmedo.
Menciona salida de Beto Casella por pavada de cochera, trabajos con Nazareno en circo y remadas en shows donde padres fans compensan hijos indiferentes. Recomienda el humor como antídoto al estrés por 15 mil pesos la entrada, y cierra con aplauso tras más chistes.