Un apagón masivo afectó 7 de 15 provincias en Cuba, dejando a la isla sin luz por horas y provocando protestas intensas con cacerolazos, bloqueos de calles y quema de bolsas de basura en varios barrios.
La empresa estatal UNE confirmó el corte, que impactó el turismo y la vida diaria, mientras persiste la crisis de combustible reconocida por el gobierno, agravada por escasez desde Venezuela, bloqueo de Estados Unidos y falta de buques rusos.
La situación se regularizó según UNE, pero no garantizan suministro continuo, con cortes diarios que obligan a los cubanos a acostumbrarse a años de mal manejo y corrupción.