El jurado nacional de elecciones de Perú anunció la proclamación oficial de resultados presidenciales para el 17 de mayo, postergada desde el 15, con Roberto Sánchez encamineándose al balotaje contra Keiko Fujimori el 7 de junio con solo el 12,03% de votos.
La fragmentación política peruana explica el bajo porcentaje, en contraste con el 17,7% previo de Fujimori, generando preocupación en inversores de Wall Street por la cercanía de Sánchez con el encarcelado Pedro Castillo y su partido.
Se cuestiona si un presidente peruano terminará su mandato, dado el historial disruptivo del país.