El trastorno narcisista de la personalidad se caracteriza por grandiosidad, necesidad excesiva de admiración y falta de empatía, con prevalencia del 1,6% en la población.
Estas personas muestran hipersensibilidad a la crítica, manipulan vínculos, idealizan y desvalorizan a otros, y alternan entre sentirse superiores o vacíos sin reconocimiento.
Detrás de la imagen de superioridad hay una autoestima frágil, generando relaciones desgastantes donde la otra parte asume roles de admirador o culpable.
Al poner límites surgen enojo, victimización o silencio castigador en los narcisistas.