Un perro callejero atacó y mató a una nena de 4 años en Cosquín, Córdoba, cerca de las 11 de la mañana; la autopsia reveló 14 mordeduras en cuello y cabeza, con ruptura de carótida izquierda causando shock hipovolémico y muerte en el acto.
La menor salió sola de su casa colindante a un predio con portón abierto, donde vecinos alimentaban al mestizo; era habitual verla suelta en la calle con su hermanito en zona vulnerable cerca de autovía y cementerio. Familia vivía allí; madre llegó tras el hecho, negando haberla perdido de vista, y fue asistida por nerviosismo.
Vecinos y tío confirmaron que el perro era habitué sin conflictos previos; conmocionó la pequeña localidad. Expertos como Raquel Peralta, educadora canina, atribuyen negligencia compartida: falta de control familiar, alimentación sin propiedad y ausencia de campañas municipales contra perros callejeros.
Raquel explicó indicios de ataque (postura, orejas, cola), riesgos de invasión de espacio animal por niños y necesidad de leer lenguaje corporal; recomendó no potenciar agresión en ataques. En Córdoba hay registro de razas potencialmente peligrosas, pero este era callejero sin dueño formal.