La línea 148 de colectivos paralizó su servicio desde el lunes afectando miles de pasajeros por conflicto con la empresa Misión Buenos Aires, que paga sueldos en cuotas y adeuda cuatro meses pese a promesas al asumir la concesión.
Los trabajadores reclaman diálogo, condiciones laborales y salarios adeudados. La empresa amenazó con telegramas de despido a más de 40 choferes y cortó comunicación con la comisión interna. Hay fuerte presencia policial en la terminal de Quilmes.
Negociaron en la Secretaría de Trabajo con conciliación obligatoria por 20 días, volviendo todo al punto cero. Mañana pretenden retomar el servicio pese a deudas de la razón social anterior El Halcón.
Otros choferes muestran solidaridad tocando bocinas. Delegados esperan soluciones para evitar más paros en el recorrido Solano-Constitución.