El Papa condenó el aumento del gasto militar en Europa, el mayor desde el fin de la Guerra Fría, impulsado por la presión de Estados Unidos y Donald Trump, quien pidió el 5% del PBI sin que ningún país lo cumpla.
Advirtió que se trata de un negocio armamentístico que fabrica enemigos y preludia servicio militar obligatorio, criticando que empobrece educación y salud mientras enriquece élites, traicionando la diplomacia.
Señaló que el mundo se mutila por guerras como la de Irán, donde mueren niños como daños colaterales, y cuestionó el capitalismo mal entendido que reparte mal la riqueza mientras millonarios acaparan fortunas.
El gasto militar global subió un 14% en 2025 a 864 mil millones de dólares por la guerra Rusia-Ucrania y rearme OTAN.