La policía desplegó 500 efectivos con helicópteros y drones en Fuerte Apache para 14 allanamientos en un laberinto de monoblocs habitado por 35.000 personas, pero no capturaron al líder narco Agustín Jerez, alias gordo Tilín.
El megaoperativo responde a una guerra narco desde abril, cuando Tilín intentó dominar puntos de venta de droga con custodios como Tato, menor de 16 años. Tras robo de armas, ordenó ataques que mataron a Mario Carrizo (Muela) y Federico Denus, rivales con antecedentes, desatando tiroteos con funeral tumbero y herido inocente de 68 años.
En respuesta, un enfrentamiento dejó dos heridos graves de la banda de Tilín. Vecinos viven con toques de queda por balaceras cotidianas, padres no envían hijos a la escuela por miedo y se refugian en casas. El periodista Fabián Rubino reportó en vivo pasadizos angostos, presencia policial temporal y 11 detenciones de perejiles, no cabecillas.
Entrevistados expresaron temor, se encierran y pasean perros con precaución para sobrevivir. Rubino describió el laberinto sin Estado habitual, donde labradores conviven con narcos; piden protección permanente, no operativos fugaces sin pacificación.