Diego Milito, presidente de Racing, criticó duramente el arbitraje en el empate ante Rosario Central, acusando al fútbol argentino de estar "roto y manchado". Destacó expulsión injusta de Maravilla Martínez y tarjetas flojas, sumado a perjuicios previos contra su equipo.
Ángel Di María defendió al árbitro David Tapia vía posteo y respaldó a Central, generando polémica por gestos agresivos al juez de línea y privilegios a ídolos. Óscar Ruggeri y Caruso Lombardi debatieron si el problema es "porteños vs interior" o corrupción arbitral general, exigiendo renuncias en AFA.
Panel criticó formatos de torneo, alineación de presidentes y árbitros como Herrera, Echeverría, prediciendo más irregularidades en próximos partidos como Belgrano-Argentinos Juniors.