La ciclogénesis reciente aceleró la erosión en Mar del Tuyú, donde el mar avanzó y socavó construcciones costeras antiguas, dejando muchas casas al borde del derrumbe.
Un metro cuarenta de arena desapareció de la playa en cuatro o cinco días, y los médanos perdieron 4 o 5 metros de largo, según vecinos que no recuerdan crecidas tan altas.
Un paseo nuevo quedó destruido y en el aire tras perder cimientos. El problema es crónico pero se agravó con las últimas tormentas que golpearon la costa argentina.