El futbolista Lisandro Martínez, de Manchester United y oriundo de Gualeguay, Entre Ríos, contó que su esposa Muriel le enseñó a ser un hombre mejor, superando su crianza machista.
Aprendió a desarrollar su "lado femenino", expresar emociones, llorar, dar amor y abrazar, cosas que antes veía como debilidad.
La familia es lo más importante para él, pero tener una buena mujer al lado lo transformó.