En Leiva Joyas, una mujer vende un juego de gargantilla y prendedor estilo victoriano de plata, oro, brillantes y diamantes, heredado de su abuela para sus 15 años pero nunca usado, por 19 millones de pesos.
Las piezas, de generación en generación, tienen pequeños detalles como falta de pinche en el prendedor, pero están bien cuidadas.
La vendedora invertirá en un proyecto familiar de cafetería junto a sus hermanas, emocionada por el valor inesperado que alcanza para equiparla completamente.
El comercio paga en el acto tras papeles, invitando a la inauguración futura.