Miembros del Partido Laborista bajan pulgar a primer ministro Keir Starmer por derrota electoral, posicionando a Angela Rayner y Wes Streeting como sucesores; critican miseria política priorizando poder personal.
Rayner enfrenta deuda fiscal de 100 mil libras por sellado de propiedad; Starmer analiza renuncia pese a negar públicamente, en contexto de alto costo de vida y tensiones musulmanas.