La inflación de abril registró una baja sensible al 2,6%, la primera caída del IPC desde mayo del año pasado tras 10 meses de subidas constantes.
El dato coincide con las estimaciones de las consultoras privadas y representa un alivio después de la escalera ascendente que alcanzó el 3,4% en marzo. Alimentos y bebidas subieron un 1,5%, mientras la acumulada del año llega al 12,13%.
El gobierno nacional espera mejoras con la liquidación de la cosecha gruesa y estabilización de precios de servicios. El presidente Javier Milei celebró el dato en redes sociales como retorno al sendero decreciente pese a intentos golpistas y shock externo.
El ministro Luis Caputo desagregó los números, y se anticipa análisis detallado. Queda por ver si mayo mantiene la tendencia o trae sorpresas, con proyección oficial de inflación baja para agosto.