El gobierno evaluó de forma positiva la inflación de abril que registró un 2,6%, una desaceleración de 0,8 puntos porcentuales respecto a marzo.
Reconocieron que se frenó la escalada previa y que el dato está en línea con lo esperado, aunque persiste el impacto del shock externo por la guerra que afectó a Argentina como al resto de los países.
Las canastas aumentaron en línea con la inflación general.