Europa avanza en rearme acelerado cuatro años después de la invasión rusa a Ucrania en 2022, con gasto militar en niveles de Guerra Fría.
Alemania lidera con inversiones masivas para fuerzas convencionales poderosas, alterando equilibrio franco-alemán; Francia prioriza autonomía europea y nuclear; Polonia militariza contra amenaza rusa inmediata.
Debate sobre autonomía vs OTAN y Washington, con compras de F-35 en Alemania y producción europea en Francia; expansión de drones, IA y guerra híbrida.
Regreso de Donald Trump genera dudas sobre compromiso EE.UU., impulsando estrategia europea en mundo inestable.
Industria armamentística expande producción ante desgaste en Ucrania, pero falta coordinación entre países.