Estados Unidos canceló el despliegue de misiles Tomahawk en Alemania, dejando a Berlín buscando alternativas para reforzar su defensa ante posible amenaza rusa.
Los Tomahawk alcanzan 2.500 kilómetros, comparados con 500 kilómetros del Taurus alemán. Acordado en 2024 por Biden y canciller alemán para empezar en 2026, Donald Trump lo rechazó tras críticas de Merz a la guerra de Irán, anunciando retiro de 5.000 soldados.
También se planeaban SM-6 antiaéreos e hipersónicos, creando un vacío disuasorio según el ministro de Defensa alemán.