El Ejército Popular de Liberación de China realizó un ejercicio en un campo de combate urbano con enjambres de drones, perros robóticos y vehículos no tripulados coordinados con soldados humanos. Los sistemas despejaron obstáculos, neutralizaron defensas y minimizaron bajas.
Drones con vista en primera persona y vehículos cargados de explosivos encabezaron el asalto, mientras municiones merodeadoras atacaron posiciones fortificadas. Esta integración maximiza la eficacia en combate.
En la fase urbana, drones proporcionaron vigilancia y robots flanqueo, convirtiéndose en procedimiento estándar para el campo de batalla futuro.