Diego Milito, presidente de Racing, explotó de furia tras la eliminación de su equipo en la Copa de la Liga y declaró que el fútbol argentino está roto y no va para más, exigiendo reflexión a dirigentes, jugadores e hinchas para reconstruirlo.
El escándalo estalló por polémicas arbitrales en el partido contra Rosario Central, con insultos a Claudio Tapia en River y llamados a renuncias masivas como las de River y Estudiantes. Panelistas criticaron la corrupción, ñoquis de árbitros como Héctor Paletta contratado por la provincia de Buenos Aires con 4.489.502 pesos mensuales, y vínculos con Axel Kicillof.
Se revelaron chats y audios de sobornos, como el hijo de Costas insultando a un árbitro y el Lobo Medina en arreglos de partidos para apuestas. Caruso Lombardi pidió a Milito renunciar al comité ejecutivo de la AFA para defender al hincha.