Miguel Diaz-Canel, presidente de Cuba, respondió a la propuesta de Estados Unidos de proporcionar 100 millones de dólares en ayuda humanitaria directa al pueblo cubano si La Habana lo permite.
Diaz-Canel publicó en X que Cuba no pondría obstáculos ni mostraría ingratitud si la ayuda se brinda conforme a prácticas universales, aunque calificó la oferta como incoherente y paradójica dado el castigo sistemático de Washington contra el pueblo cubano.
Las prioridades de Cuba son el combustible, alimentos y medicamentos, en medio de una situación complicada por la escasez de combustible, pese a envíos previos de buques rusos.
Además, el titular de la CIA, John Ratcliffe, se reunió con el ministro del Interior cubano, subrayando interés en cooperación bilateral para la seguridad, y Cuba afirmó no representar amenaza para EE.UU.