Estados Unidos ofrece 100 millones de dólares en asistencia humanitaria directa a Cuba, coordinada con Iglesia Católica y organizaciones independientes, ante bloqueo energético y apagones masivos. El canciller cubano Bruno Rodríguez dice dispuesto a escuchar detalles, pero libre de maniobras políticas y sin aprovechar carencias del pueblo bajo asedio.
Cuba enfrenta pobreza en 70% de la población, escasez de alimentos básicos como huevos, arroz y leche, falta de medicamentos en hospitales, cortes de luz diarios afectando a electrodependientes, intención de emigrar del 20% de la población, inflación superior al 200% e dependencia de remesas en el 60%.
La situación humanitaria es la peor en años, con condiciones precarias agravadas, y el presidente Donald Trump reiteró no tener intención de invadir Cuba durante reunión con Luis Ignacio Lula da Silva. Cuba evalúa la oferta mientras enfrenta anterioridad laboral y complicaciones diarias.
La crisis incluye escasez de fertilizantes por cierre del Estrecho de Ormuz, amenazando cosechas globales y alimentos.