Cristian Castro generó revuelo al mostrar un tatuaje en la espalda que muchos interpretaron como un pene, pero él aclaró que es el logo de la banda de rock Tull.
El cantante explicó que no se tatuó su miembro sino el logo de la banda, comparándolo con un autorretrato versus tatuarse el órgano real, en medio de chistes del panel sobre celos y garantías de fidelidad.
Se mencionó que una mujer lo obligó a tatuarse su nombre para demostrar lealtad tras infidelidades, pero el panel ironizó que no es garantía y bromeó con cortar o congelar como única solución.