El pastor enfatiza que el arrepentimiento verdadero requiere abandonar completamente las relaciones y actividades pecaminosas como el adulterio, la homosexualidad, la poligamia, el narcotráfico o la borrachera al convertirse a Cristo.
Explica que Pablo en 1 Corintios 7:17 no permite quedarse en estados pecaminosos, sino permanecer en situaciones no pecaminosas como soltería o circuncisión, y critica interpretaciones que justifican el adulterio citando a Herodes y Herodías.
Argumenta que justificar el adulterio contradice toda la Biblia y el arrepentimiento, comparándolo con no permitir que un ex narco o borracho siga en su pecado porque conoció a Dios en ese estado.
El pastor concluye que Pablo se refiere solo a relaciones no pecaminosas y que nadie debe torcer el pasaje para validar adulterio.