El empresario Martín reveló que el contrabando de termos explotó post-unificación cambiaria, pasando del 20% al 50% del mercado, principalmente terrestre desde Bolivia, con acero tóxico prohibido por ANMAT en uno de cada cuatro termos.
Esto intoxica a argentinos al tomar mate, desleal competencia que frena ventas locales. Si se controla como en países serios, empresas en regla venderían el doble. Similar en anteojos de Paraguay y textiles. Afecta recaudación estatal y salud pública.