El megaoperativo antinarcos "Tormenta Negra" desplegó más de 1500 efectivos en 15 villas porteñas como Villa 31, 1-11-14, Zabaleta y Fuerte Apache, desmantelando búnkers como el integrado a una escuela secundaria donde vecinos denuncian prostitución, incautando cocaína, marihuana, pasta base, Tusi, dinero efectivo por 700 mil pesos y armas de fuego, con 20 detenidos incluyendo un peruano y un chileno por resistencia en el búnker reventado.
En Villa 31, policías clausuraron el búnker tapándolo con una pared de cemento, soldando vigas de metal en la puerta principal y marcándola con una cruz roja para impedir el reingreso, mientras helicópteros y un vehículo blindado Fenix apoyaban el allanamiento que también secuestró autos y motos. Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, supervisó el despliegue en vivo donde vecinos mostraron reacciones mixtas, algunos saludando alegres y otros insultando.
En Zabaleta, el comisario inspector Ariza lideró 400 efectivos en saturación con remoción de vehículos abandonados, inspecciones comerciales y controles poblacionales, reportando 6 detenidos por drogas, armas de fuego, amenazas y resistencia a la autoridad, más 20 totales con pedidos de captura en el operativo que continúa toda la noche en perímetro e interior de los barrios.
En Fuerte Apache (Barrio Ejército de los Andes), reporteros ingresaron pasillos con cámara oculta mostrando ventas de drogas en dominios como Matienzo, Fiolo y 48 controlados por narcos hace 20-25 años, aportando material a la justicia; vecinos piden permanencia policial contra filtraciones y amenazas, cansados de emergencias y tomas de casas a ancianos, aunque algunos temen represalias post-operativo.
Panelistas destacaron el horror del búnker al lado de escuela y parque infantil con bandera argentina en líneas blancas, cuestionando impunidad sistémica y demanda de drogas, exigiendo políticas permanentes de urbanización, educación y represión más allá de operativos esporádicos, con principio de autoridad desde el Estado.