Javier Ignacio Molina, de 29 años, desapareció el 8 de mayo en Ciudad Evita, La Matanza, tras tomar un colectivo; mide 1.90 m, pesa 110 kg, con tatuajes chinos en el cuello.
Estaba en tratamiento por consumo de sustancias; en recaídas previas mantenía contacto, pero ahora su teléfono está apagado hace una semana, lo que alarma a la familia.
La Delegación Departamental de Investigaciones lideran la búsqueda; creen deambula por la zona con pantalón oscuro, campera negra, gorra y mochila.