Un brote de norovirus, virus causante de gastroenteritis, provocó la muerte de un pasajero de 90 años y confinó a más de 1700 personas en un crucero de alta gama en Burdeos, Francia. Otros 50 afectados presentan vómitos, diarrea y malestar.
El barco salió de Liverpool, pasó por Bretaña francesa y quedó varado rumbo a España. Autoridades analizan cuarentena mientras comparan con brotes previos como COVID en cruceros cerrados, donde proliferan contagios por higiene deficiente o consumo de mariscos crudos.
La industria turística enfrenta mala prensa por estos incidentes recurrentes en espacios confinados, afectando su imagen millonaria.