En el programa Vasijas de Honra, se explica que orar es oro puro para Dios, ya que el Espíritu Santo toma control de la vida, quita montañas de escoria y guía hacia la realidad divina.
Dios aprecia más a las personas que oran que al oro del mundo, porque la oración derrama bendiciones, produce liberación y transmite la palabra de Dios, que salva almas valiendo más que riquezas materiales.
Se enfatiza que buscar la presencia de Dios mediante la oración trae oro espiritual inesperado, superando riquezas mundanas que no salvan de enfermedades incurables. El programa concluye con una oración pidiendo el dorado del Espíritu Santo.