El rugby internacional quedó sacudido por un escándalo sin precedentes de dopaje colectivo en Georgia, donde una médica recibió 9 años de inhabilitación.
World Rugby señaló que la integridad del deporte depende de la transparencia y el cumplimiento del código antidopaje, en un caso que obliga a revisar protocolos de análisis y almacenamiento de muestras. Georgia queda bajo lupa internacional.