Kelvin Evans, de 40 años, se declaró culpable y recibió 5 años de prisión por robar material inédito de Beyoncé durante su gira, incluyendo canciones no publicadas y archivos de valor.
Evans retiró maletas de un vehículo de alquiler y las llevó a un inmueble familiar en Atlanta. Aunque el material no se recuperó, la condena cierra un caso de tres meses de incertidumbre para la artista.
El entorno de Beyoncé mantuvo perfil bajo, destacando el enorme valor de la música inédita en la industria.