Funcionarios estadounidenses negocian abrir tres nuevas bases en el sur de Groenlandia tras crisis por intenciones de Donald Trump de apropiarse del territorio danés.
Conversaciones optimistas desde enero buscan vigilancia contra Rusia y China en el Atlántico Norte; Dinamarca confirma diálogo pero sin soberanía cedida.
Una base podría revivir Narsarsuaq, antigua militar USA.